jueves, 6 de agosto de 2009
miércoles, 5 de agosto de 2009
martes, 4 de agosto de 2009
lunes, 3 de agosto de 2009
domingo, 2 de agosto de 2009
Poema telúrico
Bajo el lazo del patrón
y noches heladas en la ruta
es esclavo rural el peón
de la oligarquia puta
Los de la mesa de enlace
dicen representar al campo
no tienen tacto ni clase
y su opinion causa espanto
Son torpes como un arado
solo le importan sus arcas
la mitad actua como tarado
la otra mitad son garcas
Son ajenas esas vaquitas
lo sabe muy bien el peón
pues nunca ve la platita
tampoco hay redistribución
Merecen un parrafo aparte
la soja y el glifosato
el primero no se comparte
el segundo causa infarto
A la derecha pongo el giro
de mi ostentosa camioneta
a mi palacio me retiro
es mia esta republiqueta
y noches heladas en la ruta
es esclavo rural el peón
de la oligarquia puta
Los de la mesa de enlace
dicen representar al campo
no tienen tacto ni clase
y su opinion causa espanto
Son torpes como un arado
solo le importan sus arcas
la mitad actua como tarado
la otra mitad son garcas
Son ajenas esas vaquitas
lo sabe muy bien el peón
pues nunca ve la platita
tampoco hay redistribución
Merecen un parrafo aparte
la soja y el glifosato
el primero no se comparte
el segundo causa infarto
A la derecha pongo el giro
de mi ostentosa camioneta
a mi palacio me retiro
es mia esta republiqueta
El cuento de los cuatro cerditos

En el corazón del campo vivían cuatro cerditos que eran hermanos. El Estado siempre andaba persiguiéndoles para hacerlos pagar sus deudas. Para escapar del Estado, los cerditos decidieron hacer un golpe.
El pequeño era muy paja y dejó todo en manos de los otros, para acabar antes y poder irse a seguir deglutiendo sin parar y mirar la tele.
El otro, apenas mayor, era de madera. Es el que habita a la izquierda de la derecha. Al ver que su hermano pequeño había rajado ya, se dio prisa para irse a morfar y descansar con él.
El siguiente en vez de cerebro tenia un ladrillo e insistía en que ellos no debían pagar nada y predicaba a favor del golpe contra el Estado y reivindicaba a cómplices de genocidas.
El mayor se cree de acero, pero tiene pies de barro. Es el que tranza con los massmedia y con la derecha neoliberal salvaje. Es un cerdo sin principios, sin moral y con una avaricia inconmensurable.
Este cuento no tiene fin.
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